Archivos judiciales dados a conocer por The New York Times indican que un informante vinculado a la mafia habría aportado datos sobre el arma homicida y la participación de un cómplice en los asesinatos de 1994. La policía de Los Ángeles sostiene que la investigación sigue abierta.
Una revisión de archivos judiciales recientemente desclasificados, entrevistas y otras pruebas realizada por The New York Times puso de relieve información sobre el arma homicida desaparecida en el caso de O.J. Simpson y la posibilidad de que existiera un cómplice en los asesinatos de Nicole Brown Simpson y Ronald Goldman, ocurridos en 1994 en Los Ángeles.
Según la publicación, un documento presentado en un caso penal no relacionado en Nueva York, desclasificado a pedido del diario, describe el relato de un informante considerado “extremadamente confiable” por un fiscal federal veterano. El informante era Joseph Ippolito, un traficante de drogas fallecido en 2006, socio de Simpson y amigo cercano de Al Cowlings, confidente del ex deportista.
El texto indica que Ippolito aportó datos sobre la supuesta ubicación del arma homicida y los intentos para deshacerse de ella, en el marco de un acuerdo de cooperación con las autoridades. La información fue enviada a fiscales de Los Ángeles cuando el juicio por asesinato estaba avanzado, después de que la fiscalía hubiera presentado su caso al jurado.
La nota añade que Sam Ippolito, hermano del informante, declaró este año al Times que tanto él como Joey estuvieron en Los Ángeles la noche de los asesinatos y que vio a su hermano con las manos aparentemente cubiertas de sangre al regresar de ayudar a Simpson. El hermano luego intentó retractarse de esas declaraciones.
El departamento de Policía de Los Ángeles manifestó, a través de un portavoz, que “el caso de O.J. Simpson sigue siendo una investigación abierta y en curso” y que, al no haber condena por los asesinatos, “el departamento tiene la obligación de continuar procurando justicia en este asunto”. El vocero agregó que “cuando se encuentren nuevas evidencias, los detectives seguirán esas pistas de investigación”.
Simpson fue absuelto en el juicio penal de 1995. Un jurado en un caso civil lo responsabilizó posteriormente por las muertes. Murió en 2024.
El artículo original fue publicado por The New York Times y traducido por Román García Azcárate para Clarín.
