La Justicia y autoridades sanitarias indagan el fallecimiento de un médico residente y el origen de fármacos hallados en su domicilio, que habrían sido sustraídos de una institución de salud. Se abrió un sumario interno y circulan versiones no oficiales sobre el uso irregular de estos medicamentos.
Un médico residente del Hospital General de Agudos Bernardino Rivadavia fue hallado sin vida en su domicilio. Según fuentes oficiales consultadas, la causa del deceso fue una sobredosis de propofol y fentanilo, fármacos de uso anestésico intravenoso. El fallecimiento ocurrió fuera del ámbito hospitalario donde el profesional se desempeñaba.
En la vivienda se encontraron medicamentos anestésicos e instrumental médico, lo que inició una investigación sobre el origen de estos elementos. El análisis de trazabilidad determinó que los fármacos pertenecían al Hospital Italiano de Buenos Aires. Este hallazgo derivó en un procedimiento interno en dicha institución, donde se identificó a un médico del área de Anestesiología, quien presentó su renuncia. En paralelo, se abrió un sumario para establecer responsabilidades y determinar cómo se produjo la salida de sustancias controladas.
El propofol y el fentanilo son medicamentos que se administran por vía intravenosa en procedimientos como endoscopías y cirugías. Su dosificación se realiza con bombas de infusión que regulan la cantidad suministrada. Una administración incorrecta puede causar depresión respiratoria severa (apnea), que requiere asistencia ventilatoria inmediata. La investigación se centra actualmente en el circuito de control y resguardo de estos anestésicos dentro del hospital.
De manera paralela a las actuaciones formales, en ámbitos médicos comenzaron a circular audios y mensajes de WhatsApp que relatan presuntas prácticas irregulares vinculadas al uso de anestésicos fuera del ámbito asistencial. Se trata de comunicaciones informales, sin respaldo documental ni confirmación judicial, que describen un contexto de consumo recreativo de estos fármacos entre profesionales de la salud y mencionan encuentros privados donde se utilizaban insumos hospitalarios. En esos audios se hacen referencias a prácticas de riesgo y se afirma, sin confirmación oficial, que el fallecido habría asistido a tales reuniones. Estas versiones no cuentan, por el momento, con validación administrativa o judicial y permanecen fuera de los expedientes en curso.
