El gobierno mexicano inició acciones diplomáticas y legales tras la muerte de un ciudadano bajo custodia migratoria estadounidense, denunciando condiciones deficientes en el centro de Adelanto, California.
El gobierno de México ha iniciado una ofensiva diplomática y legal tras confirmarse la muerte de un tercer ciudadano mexicano bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en el centro de detención de Adelanto, California. El fallecimiento, ocurrido el 25 de marzo, motivó una respuesta de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), que anunció estrategias judiciales para visibilizar las condiciones que, según sus denuncias, enfrentan los connacionales en instalaciones migratorias de Estados Unidos.
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el Estado agotará todas las vías legales y diplomáticas disponibles para proteger la dignidad de los mexicanos en el extranjero. Como medida inmediata, la Cancillería mexicana, a cargo de Vanessa Calva Ruiz, organizó una conferencia de prensa en el Consulado General de México en Los Ángeles para exponer la situación.
La SRE calificó el contexto como una acumulación de graves omisiones y deficiencias en la atención médica, citando falta de acceso a aire libre, nutrición adecuada, aislamiento punitivo e insalubridad en el recinto de Adelanto. Las autoridades mexicanas establecieron contactos con el Fiscal General de California, Rob Bonta, quien ya presentó su respaldo a las demandas contra el centro mediante la figura de amicus curiae. La estrategia también busca que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos convoque una audiencia temática sobre las muertes bajo custodia del ICE.
En paralelo, el consulado inició un acompañamiento a familiares de las víctimas y organizaciones de derechos humanos. La embajada de México envió comunicaciones formales a legisladores federales estadounidenses para denunciar la insuficiencia de los servicios médicos en el centro de detención.
El caso de José Ramos, un hombre de 52 años cuya muerte generó críticas, fue central en la narrativa de organizaciones civiles; testigos señalaron demoras en la atención médica luego de que Ramos presentara síntomas de asfixia y sobrecalentamiento antes de fallecer.
Ante este escenario, la Cancillería reiteró su llamado a las autoridades estadounidenses para que se ordene una revisión integral y urgente del centro de Adelanto. La SRE espera que investigaciones independientes esclarezcan las responsabilidades institucionales por estas deficiencias sistémicas.
