La diseñadora muestra un espacio en Tigre pensado para una pareja de viajeros, combinando antigüedades, objetos globales y soluciones prácticas para un living de forma cuadrada.
Sandy Cairncross abrió las puertas de un departamento diseñado para una pareja, un arqueólogo y un psiquiatra, que se conocieron en Xi’an, China, y residen gran parte del año en Tigre. El proyecto, presentado en Experiencia Living 2026, se caracteriza por una ambientación que integra objetos de distintas partes del mundo.
«Tiendo un tanto al maximalismo, un estilo muy difícil, porque hay que saber cómo unir elementos de fuerte presencia», comentó la diseñadora. El espacio incorpora antigüedades de La Contenta, sponsor del espacio, y piezas del Mercado de Pulgas de Dorrego. El punto de partida fue el color verde, a partir del cual se definió la paleta del living, buscando un tono que se coordinara con los neutros presentes en el ambiente.
Uno de los desafíos fue organizar un living de forma cuadrada con alta circulación. Como solución, se optó por muebles sin puntas prominentes y con formas orgánicas. En todos los rincones hay una mezcla de objetos traídos de lugares como Mongolia, China y Japón.
«Los espacios deben tener identidad. En los baños, la creamos con murales pintados a mano por Paca Robirosa y Cecilia Ibarguren», explicó Cairncross. Para cubrir las necesidades profesionales del psiquiatra y periodista de la pareja, se diseñó un estudio multifacético con un sillón cómodo para atender pacientes o entrevistados. Un mapa de las vías ferroviarias de Inglaterra, de la colección personal de Cairncross, aporta un elemento destacado.
Hacia el sector privado, se organizó un eje que integra el baño principal, el escritorio y el dormitorio. En el baño principal se encuentra otro mural hecho a mano. La elección de tablones de madera anchos (Patagonia Flooring) contribuye a un tono cálido y sofisticado en todo el departamento.
Para manejar el estilo maximalista, Cairncross recomienda encontrar un hilo conductor entre los colores y tonos elegidos y seguirlo de manera consciente. La diseñadora también destacó el uso del negro, señalando que no achica los espacios, sino que desdibuja los límites y sirve como buen fondo para cuadros o veladores.
Como detalle singular, en cada extremo del balcón hay un soldado de terracota (de La Contenta) que evoca el encuentro de la pareja en China.
