Durante la construcción de un parque eólico en Baja Sajonia, Alemania, se descubrió un yacimiento arqueológico con joyas de la Edad de Bronce, incluyendo un collar de 156 piezas de ámbar y un peine de hueso.
Durante la construcción de un parque eólico en Baja Sajonia, Alemania, autoridades detectaron un yacimiento arqueológico tras supervisiones obligatorias, según informó la Oficina Estatal de Protección de Monumentos. Allí se hallaron joyas de la Edad de Bronce y otros artículos antiguos.
Las excavaciones se realizaron en una zona cercana a Wolfenbüttel, donde se instalarían 19 aerogeneradores, y abarcaron cerca de 92.780 metros cuadrados inspeccionados entre 2024 y 2025. El monitoreo permitió documentar al menos 412 contextos arqueológicos que abarcan desde el Neolítico hasta periodos tardíos de la antigüedad, lo que confirma la ocupación humana prolongada en la región.
En el sur, se descubrieron además dos cimientos de casas, en gran parte intactos, pertenecientes a la cultura de la cerámica lineal, la primera cultura agrícola de Baja Sajonia. Entre los descubrimientos más relevantes se identificó un conjunto de objetos ornamentales de la Edad de Bronce, datados entre 1500 y 1300 a.C., que incluye collares, espirales, alfileres y fragmentos metálicos asociados al menos a tres individuos, posiblemente mujeres.
Uno de los elementos más destacados es un collar compuesto por más de 156 piezas de ámbar, considerado el mayor conjunto de este tipo documentado en Baja Sajonia hasta la fecha. Los especialistas señalan que estas piezas eran altamente valoradas en la Edad de Bronce por su rareza y simbolismo.
Las autoridades señalaron que continuarán con el análisis del tesoro encontrado: “La investigación y restauración de estos objetos de gran valor no han hecho más que empezar. Se prevé realizar una serie de análisis adicionales en colaboración con la Universidad Tecnológica de Clausthal”. Estudios académicos indican que el ámbar era un material clave en redes de comercio de larga distancia que conectaban el norte de Europa con regiones tan lejanas como Mesopotamia.
El contexto del hallazgo también apunta a un posible depósito ritual vinculado a élites locales, una práctica documentada en otros sitios europeos de la misma época. Este descubrimiento representa el primer yacimiento de la Edad de Bronce identificado en la región de Nordharz desde 1967, lo que refuerza su relevancia científica.
