El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) exigirá desde el 1 de agosto el Documento de Tránsito electrónico (DT-e) para el traslado de material apícola, medida que genera rechazo en el sector por su impacto operativo y económico.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) estableció que, a partir del 1 de agosto, los productores apícolas deberán utilizar el Documento de Tránsito electrónico (DT-e) para trasladar material melario desde los apiarios hacia las salas de extracción. La medida busca fortalecer los controles sanitarios y digitalizar el Sistema de Trazabilidad Apícola (SITA), según explicó el organismo.
Desde la Comisión Apícola de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) cuestionaron la implementación de la nueva exigencia. Señalaron que el sistema actual ya garantiza la trazabilidad total de la miel argentina y que la medida podría generar dificultades operativas y económicas para los productores, especialmente aquellos con acceso limitado a tecnología o conectividad.
El Senasa sostuvo que el DT-e permitirá reforzar las garantías sanitarias frente a los mercados internacionales y contribuirá a prevenir el ingreso del Pequeño Escarabajo de las Colmenas (PEC), una plaga considerada de alto riesgo epidemiológico y presente en países vecinos como Brasil, Bolivia y Paraguay. Además, indicó que el sistema verificará que el material melario no permanezca más de 48 horas en las salas de extracción.
Rubén Montero, coordinador de la Comisión Apícola de Carbap, afirmó que las entidades del sector vienen advirtiendo desde hace meses sobre las dificultades que implicará la medida. “En el Consejo Nacional Apícola de 2024 en Cipolletti ya le planteamos al ingeniero Mauricio Rabinovich que esta medida iba a ser de posible incumplimiento para gran parte del sector”, señaló. Montero también cuestionó la contradicción entre el nuevo requisito y el discurso oficial de desregulación, y dijo que desde hace ocho meses vienen solicitando reuniones con el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, sin obtener respuestas.
La nueva disposición establece que los apicultores deberán autogestionar el DT-e mediante el Sistema Integrado de Gestión de Sanidad Animal (Sigsa), mientras que las salas de extracción deberán cerrar el trámite. Desde Carbap expresaron su sorpresa por la implementación “inconsulta e intempestiva” de la medida y pidieron revisarla para generar canales de diálogo. El sistema alcanzará a unas 1,2 millones de colmenas en todo el país.
