La doctora Raquel Chan, investigadora del CONICET y directora del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral, fue galardonada con el Premio Internacional L’Oréal-UNESCO ‘Por las Mujeres en la Ciencia’ 2026, en representación de América Latina y el Caribe. Es la primera vez en 28 ediciones que la biotecnología agrícola recibe esta distinción.
La doctora Raquel Chan, investigadora superior del CONICET, profesora de la Universidad Nacional del Litoral y directora del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral, fue galardonada con el Premio Internacional L’Oréal-UNESCO «Por las Mujeres en la Ciencia» 2026. El anuncio se realizó en el marco de la 28.ª edición del certamen, que por primera vez reconoció a la biotecnología agrícola. Chan viajará en junio a la sede de la UNESCO en París para recibir la distinción, que incluye 100.000 euros.
El jurado internacional, compuesto por científicos de los cinco continentes, evaluó 504 nominaciones de todo el mundo, de las cuales 84 provinieron de América Latina y el Caribe. La selección final se redujo a cinco galardonadas, una por región global. En esta edición, el premio estuvo orientado a las ciencias de la vida y medioambientales.
Chan declaró a PERFIL que «la ciencia que respalda estas investigaciones es buena, segura y rentable; aunque probarla y obtener las patentes correspondientes fue un proceso muy complejo». Además, recordó que «desde Conicet trabajamos junto a la compañía Bioceres y tuvimos que superar muchísimas trabas, básicamente por la falta de recursos».
El trabajo científico de Chan se centró en identificar el mecanismo biológico que permite a las plantas sobrevivir en condiciones de escasez de agua o temperaturas hostiles. Su laboratorio identificó genes y proteínas clave en esa respuesta adaptativa y aplicó ese conocimiento al mejoramiento de variedades de trigo, maíz, arroz y soja con mayor resistencia a la sequía. «Junto con mi equipo, identificamos genes muy específicos que le dan a determinadas plantas la posibilidad de ser más resilientes ante condiciones adversas», detalló Chan. «Y así fuimos aplicando ese conocimiento para proteger cultivos más vulnerables. En particular, esos genes las ayudan a enfrentar el déficit hídrico, inundaciones, el frío, el anegamiento, altas temperaturas y otros factores de estrés ambiental».
Luego lograron incorporar esos genes protectores al genoma de cultivos que no los tenían, lo que permitió que las plantas mejoradas «sean capaces de producir más biomasa y más semillas, utilizar menos agua, reducir su huella de carbono y ofrecer mayores rendimientos», según la científica. «En definitiva, mi sueño es que ningún niño se quede sin un plato de comida», agregó.
Con esta distinción, Argentina es el país de América Latina con más científicas premiadas por L’Oréal-UNESCO, con un total de doce a lo largo de la historia del galardón: nueve en la categoría Laureada y tres como Rising Talents. La lista incluye a Mariana Weissman (2003), Belén Elgoyhen, Andrea Gamarnik, Karen Hallberg, Alicia Dickenstein y María Teresa Dova (2025), entre otras.
Según datos de UNESCO, el 31,7% de los investigadores del mundo son mujeres. En Argentina, el 53,6% de los investigadores activos son mujeres, lo que ubica al país en el puesto 12 entre los 20 con mayor proporción de mujeres en ciencia a nivel mundial. Una encuesta de Ipsos para la Fundación L’Oréal indica que el 86% de las investigadoras argentinas y del mundo han enfrentado sexismo en su carrera, el 49% vivió situaciones de acoso sexual y el 12% de los puestos de alta dirección en STEM están ocupados por mujeres.
