Un nuevo libro titulado ‘Propuestas para gobernar el Perú 2026-2031’ reúne políticas de Estado organizadas en cuatro ejes temáticos, entre ellos una propuesta sobre cultura de paz y derechos humanos.
Se ha publicado el libro “Propuestas para gobernar el Perú 2026-2031”, que reúne un conjunto de políticas de Estado organizadas en cuatro ejes temáticos. Según sus autores, el texto busca ofrecer una visión estratégica y de largo plazo para el país.
Uno de los colaboradores del libro, identificado como novelista, afirmó que fue invitado a participar hace meses, cuando el país atravesaba una crisis que consideró “mayor aún que aquella que pareció sepultarlo a fines de la guerra con Chile”. Sostuvo que en el Perú existen dos grupos: “los que piensan, sufren y luchan por la patria” y “los que solo la ven como un motivo para hacer negocio y enriquecerse”. El autor declaró no pertenecer al segundo grupo.
La propuesta incluida en el libro se titula “Cultura de la paz y los derechos humanos”. El colaborador señaló que los derechos humanos fueron reconocidos en la Declaración Universal de 1948, emitida tras la Segunda Guerra Mundial, y que “sin derechos humanos no hay paz. Ni real ni perdurable”.
El texto menciona que “recientemente, varias voces se han levantado en los poderes legislativo y ejecutivo de este país para acusar de superfluos a los derechos humanos y negar jurisdicción a la Corte Interamericana”. El colaborador calificó tales expresiones como “evidencia de ignorancia” y advirtió que “hacen temer un retroceso a la ferocidad de las épocas arcaicas”.
La propuesta plantea que “todos los habitantes de un país participen como agentes de pacificación” y que “el combate a la pobreza, el reconocimiento de los derechos individuales, políticos, económicos, sociales y culturales, la igualdad de género y la justicia social son los fundamentos para la conducción real de una cultura de paz”.
El colaborador recordó que la paz en el Perú fue obtenida hace más de treinta años tras una victoria militar de las fuerzas del orden, y no mediante una negociación como en otros países. Afirmó que “lo que vivimos en el Perú no es la paz que los países civilizados buscan y la ONU ha acordado” sino “la polarización plasmada en perseguir eternamente a los que alguna vez se alzaron en armas, por una parte y, por otra, la inacabable demanda de juzgamiento y condena sobre los agentes del Estado que cometieron crímenes durante la lucha contrasubversiva”.
El autor sostuvo que “los peruanos de ambos lados del conflicto han cumplido o están cumpliendo condenas de 25, 30, 35 años o más” y que “la única forma de acabar con esta situación es recordar que el conflicto interno aconteció en el siglo pasado y ya es tiempo de que todos nos perdonemos”. Agregó que deben recordarse “las conclusiones y recomendaciones de la Comisión de la Verdad y Reconciliación”.
Finalmente, declaró que “las guerras dejan dolorosas heridas en la sociedad” y que “todos nos empobrecimos, vencedores y vencidos” y que “la reconciliación debe hacernos recuperar los rumbos perdidos hacia la construcción de la patria”.
