Los pueblos misak y nasa, en el municipio de Silvia, Colombia, acordaron iniciar un proceso de desescalada tras enfrentamientos que causaron seis fallecidos y más de un centenar de heridos.
Bogotá, 23 may (EFE).- Los indígenas de los pueblos colombianos misak y nasa en el municipio de Silvia (suroeste) que se enfrentan desde esta semana por límites territoriales llegaron a un acuerdo para empezar a superar los combates, que han dejado seis muertos y al menos 105 heridos.
El defensor regional del departamento del Cauca, Daniel Eduardo Molano, señaló que «se logró un acuerdo entre el pueblo nasa y el pueblo misak» con el que se permitirá, entre otras cosas «la extracción del cadáver de un comunero misak» y la entrega de los indígenas «que se encontraban retenidos».
«Se propenderá por el desescalonamiento del lenguaje, el uso adecuado y responsable de las informaciones y comunicados en las redes sociales y la no agresión entre los pueblos. Estos acuerdos serán expuestos al presidente (colombiano, Gustavo Petro) en la audiencia que se tendrá con ambas comunidades», añadió el funcionario de la Defensoría del Pueblo.
Molano señaló que esto es resultado de la gestión humanitaria hecha por la Misión de Verificación de la ONU en Colombia, la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la Iglesia Católica, la misión médica, el Ministerio del Interior, la Procuraduría (Ministerio Público), la Personería y la Alcaldía de Silvia.
El alcalde de Silvia, Juan Carlos Morales, lamentó «la pérdida de seis vidas humanas», tres de ellas del pueblo misak y tres del nasa.
Según el pueblo misak, el territorio en disputa, ubicado en el municipio de Silvia, era «habitado y cuidado milenariamente» por ellos, pero desde hace algunos meses pasó a manos del pueblo nasa, lo que provocó una violenta pelea el jueves tras el intento de recuperar el control del lugar.
Al pueblo nasa pertenece la senadora Aída Quilcué, compañera de fórmula del candidato presidencial de izquierda Iván Cepeda, favorito para las elecciones del próximo 31 de mayo.
Por su parte, las autoridades indígenas nasa aseguraron que sufrieron «una arremetida por la comunidad misak» en la que los «encerraron, quitaron los celulares, las radios y quemaron algunas motos».
En los enfrentamientos, ambos pueblos usaron palos, machetes y piedras.
El ministro de Defensa envió el jueves a la zona a militares para «que terminen los enfrentamientos» entre las dos comunidades, a las que invitó al diálogo.
«El problema de las tierras entre comunidades indígenas, entre los pueblos no se soluciona matando a otros», agregó el ministro.
Sánchez recordó que el presidente Petro invitó a los líderes de los pueblos nasa y misak a que se reúnan con él el próximo lunes en la Casa de Nariño, sede del Ejecutivo, con el fin de buscar un arreglo a sus diferencias.
Este conflicto comenzó hace varios meses con protestas del pueblo misak frente a la Agencia Nacional de Tierras (ANT) en Bogotá, a donde llegaron para exigir el respeto a su territorio, ya que, según denunciaron, la entidad adjudica parte de sus tierras ancestrales a otras comunidades del suroeste del país, como el pueblo nasa.
Los misak aseguraron que las decisiones de la ANT han ocasionado tensiones territoriales por ocupaciones de zonas que consideran propias y al menos 250 familias han resultado afectadas por estos hechos, especialmente en la parte montañosa del Cauca, donde conviven junto con el pueblo nasa. EFE
