Estudiantes del Colegio Nacional de Buenos Aires y del Carlos Pellegrini, dependientes de la UBA, iniciarán una toma de los edificios desde el martes a las 22. La medida fue votada en asambleas y se enmarca en el conflicto por el veto a la Ley de Financiamiento Universitario.
Estudiantes del Colegio Nacional de Buenos Aires y del Carlos Pellegrini, ambos dependientes de la Universidad de Buenos Aires (UBA), realizarán una toma del edificio desde este martes a las 22, en reclamo por el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
La medida fue votada durante asambleas realizadas en contraturno y, según adelantaron desde el centro de estudiantes, podría extenderse durante los próximos días de acuerdo con lo que se decida en nuevas reuniones.
La protesta se da semanas después de la masiva movilización universitaria del 12 de mayo y vuelve a poner el foco en el conflicto presupuestario que afecta a las universidades nacionales. Durante la toma, los estudiantes permanecerán dentro del edificio y organizarán distintas actividades y espacios de discusión vinculados a la situación universitaria.
Ona Morgenfeld, vicepresidenta del Centro de Estudiantes del Nacional Buenos Aires, afirmó en declaraciones con Clarín que “muchos estudiantes quedaron con ganas de seguir organizándose después de la movilización” y que por eso “el centro de estudiantes convocó nuevas asambleas donde decidió tomar el colegio”.
La continuidad de la toma se definirá día a día mediante asambleas estudiantiles. “La idea es hacer reuniones todos los días para decidir si sigue o no la medida. Lo más probable es que el jueves se levante porque los no docentes tienen elecciones y nos pidieron explícitamente que puedan realizarse”, declaró Morgenfeld.
La Ley de Financiamiento Universitario (N.º 27.795) había sido aprobada por el Congreso y contemplaba una actualización de partidas para garantizar el funcionamiento de las universidades públicas, además de una recomposición salarial para docentes y no docentes. También proponía mecanismos de actualización presupuestaria vinculados a la inflación y fondos destinados a investigación, becas y extensión universitaria. El Poder Ejecutivo Nacional vetó la ley. Desde sectores universitarios se señaló que la situación presupuestaria impacta en salarios, infraestructura, investigación y funcionamiento cotidiano de las instituciones educativas.
