En el programa ‘¡De Viernes!’, Mayte Zaldívar y Carlos Corbacho declararon sobre el supuesto destino del patrimonio de Julián Muñoz tras su ingreso en prisión en 2006, y mencionaron a Agustín Pantoja en relación con movimientos de dinero y ventas de bienes.
Mayte Zaldívar y Carlos Corbacho participaron en el programa ‘¡De Viernes!’ y se refirieron al patrimonio de Julián Muñoz luego de su entrada en prisión en 2006. Corbacho sostuvo que a Muñoz “se le han podido quitar hasta 7 millones largos” y vinculó esa suma a ventas de propiedades, obras de arte y caballos. El programa mostró una supuesta cuenta con un saldo superior a 9 millones de euros.
Zaldívar negó conocer cantidades concretas del dinero que, según dijo, Isabel Pantoja habría retenido a Muñoz. Afirmó: “Es verdad que me dijo que se había quedado con dinero, pero cantidad no me dijo nunca”. Agregó que durante la estancia de Muñoz en prisión, las hijas de él aportaban el peculio y acudían a la cárcel, y que la cantante “nunca le cogía el teléfono”, según le habría trasladado el propio Muñoz.
Zaldívar vinculó esa falta de información con el proceso de separación y divorcio. Sostuvo que, tras 27 años de matrimonio, todo se organizó para que no quedara patrimonio a nombre de Muñoz y ella no pudiera reclamar pensión compensatoria. Señaló que los bienes “se ponen a otros nombres y se ponen en otros sitios”. Negó que Muñoz le hablara de cuentas en Gibraltar.
Zaldívar se desvinculó de expectativas económicas sobre ese patrimonio: “Ni lo voy a heredar ni lo quiero, lo que tuve que tener lo tuve. Me quedé con cosas más importantes”. Dijo que llevaba 20 años “espantada” por las cantidades mencionadas. Recordó que pagó la hipoteca de la casa con su trabajo en Mediaset y que, al separarse, Muñoz “tiene solo un caballo” y que, cuando salió, “no estaban ni el coche”.
Corbacho ofreció una versión más detallada sobre el recorrido del dinero. Afirmó que Muñoz tenía “muchísimas cosas” en La Pera, obras de arte y caballos, y que él mismo se dedicó a vender parte de esos bienes. El dinero, según su testimonio, procedería de ventas valoradas entre cinco y seis millones de euros y habría sido ocultado en una calesa roja con un doble fondo bajo los sillones. “Ahí había una bolsa negra. Y ahí estaba el dinero de Julián”, afirmó.
Corbacho relató que los ingresos coincidían con la entrada de Muñoz en prisión y que él y Tere Pollo sacaron el dinero de la calesa, lo llevaron a su casa, lo contaron y lo enviaron. El programa mostró una supuesta información sobre una cuenta en Jersey facilitada por el extrabajador. Corbacho situó parte de la operación en el banco Taricum y aseguró que aquella gestión quedó en suspenso. Explicó que Isabel Pantoja le habría reclamado después que se resolviera el dinero que había quedado “en stand-by” por lo que hizo su hermano.
Corbacho acusó a Agustín Pantoja: “Agustín quería que yo le ofreciese algo de mí”, y precisó: “Él quería algo que yo no le podía ofrecer. Yo nada más que le podía ofrecer una amistad”. No concretó más el episodio, pero dijo que Tere Pollo le sugirió denunciarlo y que “me las hizo pasar muy mal”. El programa mencionó una supuesta tarjeta a nombre de Ana, madre de la cantante, que Corbacho sostuvo era “la única que no estaba investigada” y que quedó bloqueada cuando falleció.
Zaldívar reaccionó con sorpresa: “Me parece que el amor no hace cometer ciertas cosas. Acabo de hablar con mis hijas porque no me lo puedo creer”. Afirmó que tras la muerte de Muñoz faltaban enseres y señaló: “Sé que Agustín se llevó un Cartier muy bonito de Julián”. Corbacho respaldó esa queja al asegurar que había visto a Agustín mofarse del reloj y de la vida que llevaba Muñoz.
