Un estudio publicado en el American Journal of Public Health vincula la paternidad con menores tasas de mortalidad en hombres negros de mediana edad, aunque ser padre antes de los 29 años se asocia a un mayor riesgo de muerte prematura.
MARTES, 9 de junio de 2026 (HealthDay News) — Un estudio publicado en línea el 4 de junio en el American Journal of Public Health analizó la relación entre la paternidad y la salud cardiovascular, la incidencia de enfermedades cardiovasculares y la mortalidad por todas las causas en hombres, con foco en la población afroamericana.
La investigación, liderada por John James Parker, M.D., del Hospital Infantil Ann & Robert H. Lurie de Chicago, incluyó a 1.648 hombres con datos de paternidad que participaron en el estudio Coronary Artery Risk Development in Young Adults, inscriptos entre los 18 y 30 años entre 1985 y 1986.
Los resultados indican que, entre los hombres negros, aquellos que eran padres presentaron tasas de mortalidad más bajas en comparación con los no padres (razón de riesgo [HR] 0,5). Sin embargo, los hombres negros que se convirtieron en padres antes de los 25 años (HR 4,2) o entre los 25 y 29 años (HR 4,2) mostraron tasas de mortalidad más altas en relación con aquellos que fueron padres a los 30 años o más.
En el caso de los hombres blancos, los padres más jóvenes (menores de 25 años o de 25 a 29 años al inicio de la paternidad) tuvieron una peor salud cardiovascular total que los padres blancos de 30 años o más, con puntuaciones de 69,2 y 69,9 frente a 73,3 en las escalas de Life’s Essential 8.
Parker declaró: ‘Nuestro hallazgo de que convertirse en padre a una edad temprana ponía a los hombres en riesgo de peor salud a largo plazo respalda investigaciones previas. También destaca una oportunidad importante para intervenir con padres jóvenes, educarles sobre comportamientos que promueven la salud y ofrecer apoyo social. En última instancia, necesitamos concienciar a los padres jóvenes sobre que su salud afecta al bienestar de toda la familia’.
El estudio completo está disponible en el American Journal of Public Health, con posible acceso mediante suscripción o pago.
