El presidente taiwanés, Lai Ching-te, instó a los países del Indopacífico a implementar una defensa colectiva y un reparto de responsabilidades frente a lo que calificó como tácticas amenazantes de China.
Taipéi, 18 jun (EFE).- El presidente de Taiwán, Lai Ching-te, instó este jueves a los países del Indopacífico a poner en práctica una «defensa colectiva» y un «reparto de responsabilidades» frente a las «tácticas amenazantes» de China, ya que, en su opinión, la «expansión militar» de Pekín en la región no ha hecho más que intensificarse.
«No basta con hacer frente a las incursiones en la zona gris, contrarrestar la infiltración o combatir la desinformación y la guerra cognitiva; en lo que respecta a la paz y la estabilidad regionales, con mayor razón debemos implementar una defensa colectiva y un reparto de responsabilidades», afirmó Lai en una inusual rueda de prensa organizada por el Club de Corresponsales Extranjeros de Taiwán.
«Solo así podremos potenciar la efectividad de cada parte y evitar que China nos derrote uno a uno», agregó.
Considerado un «independentista» y un «alborotador» por las autoridades de Pekín, Lai recalcó que las presiones de China no van dirigidas únicamente contra Taiwán, sino también contra otros países de la zona, entre ellos Filipinas y Japón, por lo que llamó a «cooperar conjuntamente» para combatir esas «amenazas».
«China es el verdadero alterador del statu quo en el estrecho de Taiwán y el perturbador de la paz y la estabilidad en la región del Indopacífico. Por lo tanto, si todos compartimos este consenso, debemos unirnos y cooperar; solo así será posible estabilizar la región», aseveró el líder isleño.
Durante su intervención, Lai también señaló que la coerción de China contra Taiwán «no conoce límites», y recordó su reciente viaje a Esuatini (la antigua Suazilandia), que en un primer momento tuvo que suspenderse después de que Seychelles, Mauricio y Madagascar revocaran los permisos de sobrevuelo de su avión presidencial.
Según el Gobierno taiwanés, esta decisión se debió a la presión de Pekín sobre estos tres países africanos.
«Que yo, en representación de la República de China (nombre oficial de Taiwán), visite a nuestros aliados diplomáticos es algo del todo normal en el ámbito internacional; sin embargo, China intenta obstaculizar incluso este tipo de actividades», declaró el presidente isleño, quien subrayó además que Taipéi no es responsable de las tensiones con Pekín.
«El hecho de que Taiwán proteja su propia seguridad nacional, defienda su estilo de vida democrático y libre y no acepte la ‘unificación’ ni el régimen del Partido Comunista chino no debería considerarse una provocación hacia China ni un elemento perturbador en la región», manifestó.
Las autoridades de Pekín consideran Taiwán una «parte inalienable» del territorio chino y no han descartado el uso de la fuerza para hacerse con su control, una postura rechazada de forma tajante por el Ejecutivo taiwanés, que sostiene que solo los 23 millones de habitantes de la isla tienen derecho a decidir su futuro político. EFE
