La abogada y divulgadora Ana Belén Abril advierte sobre tres conductas cotidianas que, aunque parecen inofensivas, pueden dar lugar a investigaciones judiciales y condenas penales.
Muchas personas realizan acciones convencidas de que no tienen consecuencias legales o de que, al hacerse para ayudar a otra persona, no suponen problemas. Sin embargo, según la abogada y divulgadora Ana Belén Abril, ciertas actuaciones pueden dar lugar a investigaciones judiciales y derivar en responsabilidades penales.
En su perfil de TikTok, Abril explica tres errores frecuentes que cometen personas pensando que no pasa nada, pero que pueden acabar en condenas por la comisión de un delito. La abogada señala que estos casos se repiten en su práctica profesional y que la clave está en el contexto que los origina.
Prestar la cuenta bancaria para recibir dinero
El primer error consiste en prestar la cuenta bancaria personal para recibir dinero. Según la experta, ocurre cuando un familiar o amigo pide el número de cuenta para un ingreso y luego entregar el efectivo. Abril califica esto como un error fatal, porque si el dinero proviene de un fraude o estafa, quien prestó la cuenta será investigado por un delito de estafa. Las autoridades analizan si la persona conocía o podía haber sospechado el origen ilícito del dinero, ya que su cuenta puede haber sido usada como intermediario para dificultar el rastreo de fondos.
Derivar bienes a otra persona para evitar un embargo
Otra práctica habitual es poner bienes a nombre de alguien del entorno para evitar un embargo. Abril advierte que esto no es una simple reorganización patrimonial, sino una conducta con relevancia penal cuando se realiza para impedir la actuación de los tribunales. Por ejemplo, si una persona ha sido condenada a pagar una deuda y para evitar el embargo transfiere su coche a la pareja simulando una compraventa, dona su casa a un familiar o vacía sus cuentas bancarias. Estas acciones pueden constituir un delito de frustración de la ejecución.
Inventar una denuncia falsa
Por último, Abril señala que inventar una denuncia para perjudicar a alguien o cobrar un seguro es constitutivo de delito. Distingue dos situaciones: la simulación de delito, que ocurre cuando se denuncia un hecho inexistente; y la denuncia falsa, que implica señalar a una persona concreta como autora de un delito a sabiendas de que no es cierto, por motivos de conflicto personal o venganza. La abogada concluye que en todos estos casos la policía descubrirá los hechos y la persona será llevada a juicio.
