Un edificio que albergaba a familias desplazadas se derrumbó en Ciudad de Gaza y causó al menos 12 muertos, mientras Arabia Saudita informó que interceptó un dron que se dirigía a La Meca.
Un edificio que albergaba a familias palestinas desplazadas se derrumbó el miércoles en la Ciudad de Gaza y causó al menos 12 muertos, entre los que había cuatro niños, según informó el Hospital Shifa. La estructura de varios pisos había sufrido graves daños durante la guerra entre Israel y Hamás y se habían emitido advertencias sobre su seguridad.
El colapso ocurrió el miércoles por la mañana y dejó además 15 heridos. Decenas de personas seguían desaparecidas o atrapadas bajo los escombros, y un video mostró a equipos de defensa civil inspeccionando los restos y utilizando excavadoras para sacar a personas, incluidos menores.
El edificio había quedado parcialmente destruido por un ataque israelí al inicio de la guerra. Se desconoce qué causó el colapso, pero en Gaza —donde la mayoría de los inmuebles están dañados o destruidos— decenas de estructuras de varios pisos se han venido abajo durante el conflicto, en especial durante el invierno.
Los derrumbes de edificios se han convertido en un peligro importante en Gaza. Las familias desplazadas a menudo han regresado de los campamentos de tiendas a viviendas dañadas por los bombardeos durante los casi tres años de guerra.
Por otra parte, el portavoz militar saudí, el mayor general Turki al-Malki, manifestó que las defensas antiaéreas del país interceptaron y destruyeron el martes por la noche un dron antes de que ingresara en el espacio aéreo sobre La Meca, la ciudad más sagrada del islam.
La Meca es el lugar de nacimiento del profeta Mahoma y donde se encuentra la Kaaba, la estructura negra con forma de cubo hacia la que los musulmanes de todo el mundo se orientan cinco veces al día al rezar. Los musulmanes creen que Mahoma recibió por primera vez las revelaciones divinas del Corán, el libro sagrado de su religión, en la ciudad.
La seguridad de la ciudad sagrada es “una línea roja”, afirmó al-Malki, y añadió que las fuerzas saudíes no dudarán en actuar contra un “comportamiento hostil y terrorista”.
Los hutíes, respaldados por Irán y asentados en el vecino Yemen, negaron haber atacado La Meca. Pero la acusación provocó condenas en todo el mundo islámico, incluidas las de Pakistán y la Organización de Cooperación Islámica, integrada por 57 países.
