Dos futbolistas del seleccionado juvenil de Burkina Faso relataron cómo fue la llegada a Buenos Aires, horas antes del partido, y su experiencia en la derrota 0-7 ante Argentina en el Monumental.
El partido había terminado minutos antes en el estadio Monumental. En la zona mixta destinada a la selección argentina había periodistas, cámaras y micrófonos. En el sector reservado para Burkina Faso no había personas. Algunos empleados del estadio consultados sobre cómo llegar hasta ese lugar manifestaron sorpresa.
Afuera esperaban los micros de la empresa Plusmar que trasladarían a la delegación africana de regreso al hotel. Había menos empleados de seguridad y menos vallas. La delegación de juveniles había llegado a Buenos Aires horas antes para cubrir las bajas del seleccionado mayor.
Burkina Faso recurrió a futbolistas de su seleccionado juvenil después de que varios integrantes de la nómina original decidieran no viajar. Los jóvenes tenían previsto un amistoso frente a Malí, que fue cancelado. El equipo que perdió contra Argentina no repitió jugadores de la última presentación de la selección absoluta y tuvo un entrenador diferente.
En la zona mixta desierta apareció un traductor que hablaba español con acento porteño. Prometió conseguir un futbolista que pudiera expresarse en inglés. El primero fue Ousmane Camara, delantero de 20 años de RFC Liège, de Bélgica, que ingresó en el segundo tiempo.
Camara manifestó sorpresa al ser reconocido. Explicó: «Es mi primera vez en un evento como este, mi primera vez con este tipo de jugadores. Tienen mucha experiencia».
Sobre el cambio de planes, relató: «Jugábamos con Malí, y me dijeron que tenía que prepararme para jugar con Argentina. Estaba muy feliz. No sabía si algún día podría jugar con Mac Allister o Enzo Fernández».
El vuelo desde Casablanca duró casi 12 horas y llegó a Ezeiza a las 15.43, cinco horas y 17 minutos antes del partido. Camara afirmó: «No me importaba si eran 30 horas. Yo iba a venir». Describió que llegó al hotel, se duchó, descansó «tal vez una hora» y recibió un masaje.
Consultado sobre el conflicto previo, dijo: «Realmente no sé qué sucedió con el equipo nacional. Recibí un mensaje que decía que tenía que venir a jugar con Argentina. El primer equipo tenía un problema, pero no sé cuál era».
Camara también reclamó un penal tras caer en el área. Afirmó: «Sí, fue penal. Me tocaron. En el video se ve que me toca. En la Copa del Mundo, con VAR, esto es penal».
Al retirarse, intercambió la camiseta con Nicolás González. Dijo: «Voy a ponerla en la pared, en mi casa. Y si algún día tengo hijos, voy a mostrársela y voy a contarles que jugué contra él».
Mientras Camara hablaba, se acercó Jack Pantoulou Diarra, delantero de 20 años de Al-Ittihad, de Libia. Titular ante Argentina, respondió en inglés. Sobre los futbolistas que decidieron no viajar, dijo: «No puedo hablar por ellos. Todos tienen sus razones». Agregó: «Saben mi posición y sabían que iba a venir. Dije si podía venir y me dijeron que no había problema».
Diarra explicó: «Para mí era una buena oportunidad para jugar contra campeones del mundo. Soy joven y es una gran experiencia». Destacó: «Jugar contra Enzo Fernández y Mac Allister es un sueño. Hoy intenté hacerle frente a Enzo, pero no pude. Está en otro nivel. Tal vez algún día pueda ser como Mac Allister o Enzo Fernández».
Sobre el partido, sostuvo: «Fue muy difícil. Fueron 12 horas de viaje, y después jugar el partido fue muy difícil. Pero somos jóvenes y queremos ser grandes futbolistas, y fue una buena experiencia. Perdimos, pero ganamos».
En la conferencia de prensa, Lionel Scaloni declaró: «Quiero agradecer a Burkina Faso, a los que han venido, por el esfuerzo que han hecho. Dignifican al fútbol. Agradecemos el esfuerzo de que vinieran. Podrían haberse quedado y el partido se habría suspendido. Es muy rescatable lo que han hecho».
Diarra intercambió la camiseta con Leonardo Balerdi. Expresó: «Este partido es una experiencia única. Tal vez en el futuro no vuelva a jugar contra ellos, pero hoy cumplí este sueño. Estoy feliz».
La delegación de Burkina Faso debía regresar al hotel. El vuelo de salida estaba previsto para la madrugada del domingo, alrededor de las 5.
