Stephen Smith y Rachel Comotto fueron destituidos tras una audiencia disciplinaria que determinó uso indebido de la fuerza contra Donald Burgess, residente de una residencia de ancianos en St Leonards-on-Sea, en junio de 2022.
Dos oficiales de la Policía de Sussex, en Inglaterra, fueron despedidos sin previo aviso tras una audiencia por mala conducta debido al uso de gas pimienta y una pistola Taser contra un hombre de 92 años en una residencia de ancianos. El proceso, iniciado el 28 de septiembre y finalizado el martes 6 de octubre, concluyó que Stephen Smith, de 52 años, y Rachel Comotto, de 37, infringieron las normas de conducta profesional en materia de autoridad, respeto y cortesía; uso de la fuerza; y conducta deshonrosa, lo que constituye una falta grave.
El incidente ocurrió el 21 de junio de 2022, cuando los agentes fueron llamados a la residencia Park Beck, en St Leonards-on-Sea, East Sussex, por disturbios con un residente. Donald Burgess se encontraba en su silla de ruedas en su habitación con un cuchillo de untar en la mano. Según detalló The Sun, había atacado a un trabajador de la residencia, lo que motivó la alerta a las autoridades.
Cuando los oficiales llegaron al lugar, indicaron en varias oportunidades a Burgess que soltara el cuchillo. Ante su negativa, Smith lo roció con gas pimienta, insistió con que soltara el cuchillo y lo golpeó con su macana. Luego, Comotto lo inmovilizó con su pistola Taser. La secuencia duró menos de 90 segundos y quedó grabada por la cámara corporal de la oficial Comotto. Tras ser electrocutado, el personal de la residencia atendió a Burgess. Al ser consultado sobre cómo se sentía, respondió: «Me estoy muriendo».
Burgess fue trasladado a un hospital, donde recibió atención por una infección urinaria y luego fue dado de alta. Sin embargo, Park Beck rechazó darle residencia nuevamente, por lo que el hombre permaneció en otro centro. Allí contrajo covid-19 y murió el 13 de julio de 2022, a los 93 años, 22 días después del incidente.
Tras una investigación, la Oficina Independiente de Conducta Policial (IOPC) exoneró a los oficiales por cargos de agresión con lesiones físicas reales y determinó que sus acciones no causaron su muerte ni contribuyeron a ella. Sin embargo, el organismo dictaminó que los oficiales fueran sometidos a una audiencia por falta grave por posibles incumplimientos de las normas policiales de conducta profesional relacionadas con el uso de la fuerza, así como con la autoridad, el respeto y la cortesía. Además, la oficial Comotto enfrenta una acusación adicional por conducta indebida debido a comentarios en redes sociales donde se refirió al incidente.
Durante la audiencia disciplinaria, el abogado de la policía Aaron Rathmell señaló que Smith «no intentó evaluar ni comprender» la vulnerabilidad de Burgess, mientras que Comotto «no mostró compasión». «Te tomaste a la ligera la situación y el uso de la pistola Taser contra un residente de edad avanzada y vulnerable en un hogar de cuidados. Esto fue inapropiado y poco profesional», sostuvo Rathmell frente a Comotto.
Por su parte, el subjefe de la policía Paul Court afirmó estar «consternado por las acciones de los oficiales», y pidió disculpas a la familia de Burgess por la conducta de los ahora exoficiales «durante este incidente tan perturbador». «La fuerza empleada contra el señor Burgess por parte de estos oficiales fue excesiva, innecesaria y de ninguna manera refleja la conducta de quienes prestan servicio en la Policía de Sussex, especialmente al responder a incidentes que involucran a personas vulnerables y a quienes se encuentran en crisis», remarcó.
Además de ser destituidos de la fuerza, Smith y Comotto fueron incluidos en la Lista de Excluidos del Colegio de Policía, lo que les prohíbe trabajar en el ámbito policial en el futuro.
