Abigail Sosa, psicóloga especializada en Gerontología Social, fundó Entrenosotras, una comunidad de mujeres latinoamericanas mayores de 50 años. En diálogo con Clarín, explicó que la nueva longevidad femenina debe reconocer la diversidad de envejecimientos y no imponer nuevos estereotipos.
Abigail Sosa, oriunda de México, es psicóloga especializada en Gerontología Social y con formación en Sexualidades Humanas, Neurobiología del Comportamiento y Nueva Longevidad. Es fundadora y coordinadora de Entrenosotras, una comunidad de mujeres latinoamericanas mayores de 50 años, dedicada al bienestar de las mujeres en la denominada “segunda mitad”.
En diálogo con Clarín, Sosa destacó las deudas, desafíos y oportunidades de la nueva longevidad en las mujeres. Definió el concepto como “una diversidad de envejecimientos” que implica “la posibilidad no solo de vivir más, sino de vivirlo diferente y mejor”.
Consultada sobre el límite entre oportunidad y mandato, Sosa señaló que existen dos extremos: mujeres que eligen libremente cómo envejecer y otras que recurren a procedimientos para aparentar no verse viejas. “Para que no se convierta en un mandato, tendría que obedecer más bien a qué me sirve a mí, cómo soy”, afirmó.
Respecto de la sexualidad en esta etapa, hizo énfasis en la diversidad de experiencias. Mencionó que algunas mujeres llegan con pérdidas, como divorcios o viudez, mientras otras forman nuevas parejas o disfrutan la soledad. También destacó la importancia de la salud sexual y la información para mejorar la calidad de vida.
Sobre la menopausia, Sosa indicó que el tema ha sido infravalorado y que actualmente en redes sociales pareciera que todo es causa de la menopausia. Recomendó informarse con fuentes adecuadas y formarse antes de hablar del tema.
En cuanto al mandato reproductivo, explicó que para muchas mujeres la menopausia significa el término de ser mujer, debido a la educación que asocia la reproducción con la principal función femenina. También mencionó el duelo de quienes no eligieron ser madres y llegan a esta etapa.
Respecto de los cambios físicos y su impacto en la autoestima y la sexualidad, Sosa afirmó que los mandatos y estereotipos sobre la imagen persiguen a las mujeres a lo largo de toda la vida. Señaló que se viven duelos por la imagen perdida y que es importante permitirse vivirlos.
Finalmente, sobre los nuevos roles, mencionó que hay mujeres que son abuelas a los 50 años y otras que no tienen hijos ni abuelazgo. Sostuvo que la identidad no debe estar solamente en función de los roles y que es necesario un momento de toma de conciencia. También se refirió al impacto social y económico de la jubilación y la necesidad de anticiparse.
