El pronóstico, difundido el 8 de octubre, anticipa períodos de mayor actividad de nieve entre noviembre y marzo en distintas regiones de Estados Unidos, sin precisar fechas exactas de inicio en cada estado.
El mapa de las primeras nevadas previstas entre el otoño boreal de 2026 y el invierno de 2027 en Estados Unidos, publicado por The Old Farmer’s Almanac el 8 de octubre, anticipa períodos destacados de nieve desde noviembre hasta marzo, con diferencias entre el este, el oeste y Alaska. El informe no precisa la fecha exacta en que comenzará a nevar en cada estado.
Períodos de mayor actividad de nieve por región
Según el pronóstico, las nevadas superiores al promedio se concentrarían en sectores del noreste, los Apalaches, la región intermontañosa, el noroeste del Pacífico y Alaska. El calendario identifica diferentes momentos de mayor acumulación, con episodios que podrían extenderse hasta el comienzo de la primavera boreal.
- Alaska: mediados de noviembre, principios y fines de enero, mediados de febrero y fines de marzo.
- Región intermontañosa: fines de noviembre, fines de diciembre y principios de febrero.
- Corredor atlántico: fines de noviembre, principios y mediados de enero, principios y fines de febrero y fines de marzo.
- Noreste: mediados y fines de diciembre, mediados de enero y principios y fines de marzo.
- Noroeste del Pacífico: fines de diciembre, mediados de enero y mediados de febrero.
- Apalaches: mediados de enero y principios y fines de febrero.
Estas fechas corresponden a los momentos con mayor actividad de nieve prevista y no descartan precipitaciones durante otras semanas de la temporada.
Regiones con mayores acumulaciones
El noreste de Estados Unidos presentaría diferencias entre sus sectores norte y sur. En el norte, las temperaturas estarían por encima del promedio y las nevadas por debajo de los niveles habituales. En el sur, se esperan condiciones más frías y acumulaciones superiores a lo normal.
El corredor atlántico tendría un invierno más templado, con nevadas ligeramente inferiores al promedio. Los Apalaches enfrentarían un panorama más frío, especialmente en su sector norte, con nevadas por encima de los registros habituales y temperaturas inferiores a los promedios estacionales, con los principales episodios entre enero y febrero.
En el oeste, la región intermontañosa combinaría temperaturas superiores a lo normal con un incremento de las precipitaciones y de la nieve acumulada. El almanaque advirtió que estas condiciones podrían ocasionar dificultades para viajar en determinados momentos de la temporada. El noroeste del Pacífico también tendría más nieve que en un invierno promedio, además de precipitaciones abundantes y temperaturas relativamente suaves.
Para el suroeste del Pacífico, las zonas montañosas recibirían nevadas cercanas o superiores a los niveles normales. El pronóstico ubica los períodos más tormentosos entre fines de diciembre y marzo, aunque no establece cuándo ocurrirán las primeras nevadas de la temporada en California.
Otras regiones: Texas, Medio Oeste y Florida
No todas las regiones experimentarían un incremento de las nevadas. En la región de Texas y Oklahoma, las temperaturas serían superiores al promedio y las precipitaciones estarían por debajo de lo habitual. La acumulación de nieve se mantendría cerca de los valores normales, con las mayores posibilidades en el norte durante principios y fines de enero y comienzos de febrero.
El Medio Oeste superior tendría una temporada inicialmente más templada, aunque las condiciones se volverían más frías conforme avance el invierno. Las nevadas estarían cerca o por debajo del promedio, con episodios destacados a principios y fines de enero, fines de febrero y principios de marzo.
El valle de Ohio registraría temperaturas inferiores a lo normal y acumulaciones de nieve ligeramente menores a las habituales. Los períodos más nevados se concentrarían a mediados y fines de enero, mediados de febrero y principios de marzo.
En Florida, el pronóstico anticipa un invierno más cálido de lo habitual, especialmente hacia el final de la temporada. Las precipitaciones serían superiores al promedio en el norte e inferiores en el sur. El informe no identifica períodos específicos de nevadas para ese estado.
Factores considerados en el pronóstico
La publicación vinculó parte de sus previsiones con el regreso de El Niño, un fenómeno asociado con el calentamiento de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial. El almanaque señaló que este episodio climático podría alcanzar una intensidad elevada y continuar durante el invierno. Sus efectos pueden modificar las corrientes de aire en altura y alterar las trayectorias de los sistemas meteorológicos que transportan precipitaciones y aire frío.
En particular, los inviernos con un El Niño intenso suelen favorecer temperaturas más suaves en gran parte de Estados Unidos y condiciones más húmedas en sectores del oeste y el sur.
El pronóstico también consideró otros elementos, entre ellos la disminución de la actividad solar, los patrones de temperatura de los océanos Atlántico y Pacífico y las variaciones de los vientos en altura. Otro factor es el vórtice polar, una gran masa de aire muy frío que suele permanecer cerca del Polo Norte. El almanaque explicó que un eventual desplazamiento hacia el sur podría llevar temperaturas inferiores al promedio desde Canadá hacia distintas regiones de Estados Unidos.
