La Orquesta Estable del Teatro Colón, dirigida por Alejo Pérez, ofreció un concierto con el Don Quijote de Richard Strauss y Los planetas de Gustav Holst, con la participación del chelista Aurélien Pascal como solista.
El sábado, la Orquesta Estable del Teatro Colón ofreció un concierto en la sala principal del teatro, bajo la dirección de Alejo Pérez. El programa incluyó el poema sinfónico Don Quijote, op. 35 de Richard Strauss, con la participación del chelista francés Aurélien Pascal como solista, y la suite orquestal Los planetas, op. 32 de Gustav Holst.
El repertorio presentado implicó dos obras que no forman parte del repertorio habitual de la orquesta, especializada en ópera. Don Quijote combina elementos de poema sinfónico y concierto para chelo, y se estructura sobre la base de un tema con variaciones que recrea episodios del personaje de Cervantes. En esta ocasión, el solista fue Aurélien Pascal, quien interpretó la parte del caballero andante.
Durante la ejecución de Don Quijote, se registraron algunos desajustes menores en el comienzo. El director Alejo Pérez otorgó continuidad narrativa a la obra y contó con la colaboración de Oleg Pishenin en el primer violín y de David Lau en la viola solista, quien se incorporó a la orquesta proveniente de la Orquesta de la Gewandhaus de Leipzig.
En la segunda parte del concierto, la orquesta interpretó Los planetas de Holst. La obra incluye movimientos como “Marte, portador de la guerra” y “Neptuno, el místico”, este último con un coro femenino fuera de escena. La versión concluyó con un silencio prolongado y una ovación del público.
Durante el movimiento “Júpiter”, la batuta del director Alejo Pérez se desprendió de su mano y cayó en el sector de los violines. Los músicos la hicieron llegar hasta el atril del concertino Oleg Pishenin, quien la devolvió al director en la pausa entre “Júpiter” y “Saturno”.
