Lucía Carretero (32 años), productora, DJ y activista, relató en una entrevista cómo fue acoger a una recién nacida cuando su hijo biológico tenía diez meses. La conversación abordó la crianza de dos bebés, el apego, la despedida y la situación de los menores tutelados en España.
Lucía Carretero (32 años), productora, DJ y activista, se convirtió en madre y, cuando su hijo biológico tenía diez meses, ella y su pareja acogieron a una recién nacida. En una entrevista con La Vanguardia, Carretero habló sobre la crianza de dos bebés, el apego, la despedida y la situación de los menores tutelados en España.
Según el Ministerio de Juventud e Infancia, 20.000 niños y niñas crecen en centros tutelados en el país, de los cuales 1.242 tienen entre 0 y 6 años.
Carretero afirmó que, tras ser madre, cambió su percepión del mundo y desarrolló una preocupación colectiva por la infancia. «Ahora siento que todos los niños del mundo son mis hijos», declaró.
La idea de acoger surgió cuando su hijo biológico tenía siete meses. Se enteraron a través de redes sociales de la necesidad de acoger bebés recién nacidos para evitar que terminaran en instituciones. «Se lo planteé a mi marido y fue un sí inmediato», sostuvo.
Carretero explicó que la acogida no la concibe como «ayudar», sino como una necesidad intrínseca de cuidar a la infancia. «A través de haber visto, vivido y sentido lo que es dar a luz, maternar y criar a mi propio hijo, entiendo la magnitud de la necesidad de esos cuidados», señaló.
Respecto a los primeros meses de crianza de dos bebés, indicó que en su caso fue «extremadamente fácil», ya que la bebé era tranquila y dormía bien. Sin embargo, reconoció que muchos bebés en protección presentan síndrome de abstinencia y llantos intensos, lo que podría haber dificultado la situación.
La relación de pareja, según Carretero, se vio beneficiada. «Sentimos que estamos poniendo nuestro granito de arena para hacer del mundo un lugar mejor», afirmó. También mencionó que el carácter temporal de la acogida los obliga a estar presentes y disfrutar el momento.
Sobre la despedida, Carretero expresó que sienten miedo al dolor, especialmente por la primera vez que vivirán una separación así. «No sabemos si realmente podrá comprender por qué se va y adónde, cuando llegue el momento», dijo.
En cuanto al amor hacia los niños, Carretero declaró: «Hoy en día, no siento que quiera igual a mi hijo biológico que a la bebé de acogida, pero eso no quita que la quiera con todo mi corazón y que la proteja con todo lo que tengo». Atribuyó esta diferencia a un mecanismo de defensa de la mente ante la temporalidad de la acogida.
Finalmente, Carretero expresó su impacto al conocer que casi 20.000 menores crecen en centros de acogida sin familias referentes. «Se me partió el corazón y por eso empecé a divulgar sobre ello», concluyó.
