El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibirá al mandatario chino, Xi Jinping, el 24 de septiembre en la Casa Blanca. El encuentro ocurre en medio de la ofensiva de sanciones económicas y financieras de Washington contra Irán, que mantiene acuerdos comerciales con varios países, incluida China.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibirá al mandatario chino, Xi Jinping, el próximo 24 de septiembre en la Casa Blanca. El encuentro se produce en el marco de la estrategia de sanciones económicas y financieras que el gobierno estadounidense aplica contra Irán.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció que se aplicarán sanciones a todos los países que mantengan relaciones comerciales con Irán. Bessent indicó que la estrategia se ejecutará por etapas y no distinguirá entre aliados o adversarios.
“En todo el mundo, nuestro objetivo es cortar cada salvavidas económico que sostiene a este régimen tiránico hasta que Teherán quede completamente aislado”, declaró Bessent. También afirmó: “Cualquier tipo de relación económica con este régimen asesino expondrá a los responsables a todo el poderío estadounidense”.
Irán mantiene relaciones comerciales con Qatar, Turquía, India y Pakistán, países que son aliados de Estados Unidos. La administración estadounidense podría buscar que estos países reduzcan o limiten sus vínculos bilaterales con Teherán. No obstante, esos países se benefician del intercambio comercial con Irán y Washington no compensaría la caída de ingresos por la prohibición de exportaciones.
El gobierno iraní amenazó con atacar a los países que se plieguen a las sanciones de la Secretaría del Tesoro. Bessent aseguró que habrá una negociación reservada con los países involucrados para encontrar una solución a cada caso.
China mantiene un papel protagónico en el sostenimiento de la economía iraní y su maquinaria militar y logística. Según información oficial, Beijing tiene un acuerdo con Teherán que permite eludir las sanciones de Estados Unidos mediante la compra de petróleo iraní con descuento, a cambio de inversiones en infraestructura y mecanismos alternativos de liquidación financiera.
China es comprador del petróleo de Irán, lo que contribuye al ingreso de divisas para el régimen iraní. Además, China invirtió en proyectos de infraestructura y producción industrial en Irán.
La capacidad de presión de Estados Unidos sobre China en este tema es limitada. Beijing y Teherán realizan transacciones en monedas alternativas o mediante acuerdos de trueque, lo que permite evitar los controles financieros de la Secretaría del Tesoro.
Bessent respondió sobre las relaciones comerciales entre China e Irán: “Nadie está fuera del alcance de las sanciones de Estados Unidos”. Hasta ahora, la Secretaría del Tesoro sancionó refinerías chinas de escaso peso estructural, pero no avanzó sobre instituciones financieras que responden al gobierno chino.
El desafío para Trump en la reunión con Xi será lograr que China acompañe a Estados Unidos en las sanciones contra Irán. Una posibilidad que en Washington se consideraba incierta.
