Según datos difundidos por un productor local, el rodeo pasó de 401.954 cabezas en 2006 a 255.280 en 2026. El texto atribuye la merma a factores climáticos, competencia por hectáreas y decisiones de política agropecuaria.
Un productor de Carlos Tejedor difundió un análisis sobre la evolución del stock bovino en ese distrito bonaerense. De acuerdo con los datos presentados, el rodeo pasó de un máximo de 401.954 cabezas en 2006 a 255.280 en 2026, lo que representa una caída del 36% en veinte años.
El texto sostiene que la actividad local muestra índices productivos favorables: un promedio de 78 terneros por vaca en los últimos veinte años y 82 en la última campaña, por encima de la media nacional. Para continuar mejorando, el autor menciona la necesidad de inversiones en plan forrajero, sanidad y genética, así como acceso a créditos de largo plazo con tasas razonables.
Respecto de las causas de la disminución, el análisis enumera la presión por hectáreas destinadas a agricultura, que desplazó la ganadería hacia zonas bajas; los efectos negativos del clima; y decisiones de política agropecuaria que califica como erróneas. Añade que, según su percepción, funcionarios y referentes del sector no asumen responsabilidad por esas medidas.
El documento incluye una serie desde 2006 que, según el autor, refleja lo ocurrido a nivel nacional: entre 2006 y 2010, con cierre de exportaciones y controles, el stock cayó con fuerza; tras la eliminación de trabas desde 2015, el stock volvió a crecer; y con el regreso de restricciones desde 2019, el stock dejó de crecer y volvió a bajar.
El productor afirma que la ganadería genera trabajo genuino y movimiento económico en los pueblos del interior, y plantea la necesidad de definir un plan de largo plazo, de 10 a 20 años, con errores y aciertos, pero con un rumbo claro.
