El cofundador de Microsoft detalló su estrategia filantrópica, que contempla una inversión superior a los 200 mil millones de dólares, y reflexionó sobre la concentración de riqueza.
El empresario y filántropo Bill Gates presentó su plan para destinar la totalidad de su patrimonio y el de su fundación a iniciativas de salud global y educación durante los próximos 20 años. En una entrevista con CBS Mornings, Gates estimó que la inversión superará los 200 mil millones de dólares y señaló que, una vez finalizado este período, la fundación dejará de operar.
«Es una especie de enfoque impulsado por valores de equidad que heredé de mis padres», explicó Gates, quien se considera un «administrador» de estos recursos. El magnate afirmó que su objetivo es maximizar el impacto en problemas actuales, como la reducción de la mortalidad infantil, y dejar que futuras generaciones de personas con alto patrimonio aborden los desafíos posteriores.
Entre los logros destacados, Gates mencionó que las campañas de vacunación financiadas por su organización contribuyeron a que la mortalidad infantil anual descendiera de aproximadamente 10 millones a menos de 5 millones en las últimas décadas. «Hemos podido asegurarnos de que las vacunas que evitan que mueras por diarrea o neumonía y otras enfermedades ahora lleguen a casi todos esos niños», afirmó.
El plan también cuenta con la contribución del inversor Warren Buffett y se centrará en la erradicación de enfermedades como la tuberculosis, el sarampión y la malaria. No obstante, Gates expresó preocupación por posibles recortes en la ayuda internacional por parte de gobiernos, lo que podría revertir los avances logrados.
Durante la entrevista, el cofundador de Microsoft también reflexionó sobre el sistema económico y la concentración de riqueza. «El capitalismo es el sistema que organiza la actividad humana y que llevó a que las personas ahora vivan más del doble de lo que vivían hace 100 años. Este sistema es muy imperfecto, pero a lo largo del tiempo ha funcionado muy bien», sostuvo. Al mismo tiempo, consideró válido discutir aspectos como la carga impositiva sobre grandes fortunas y el rol de las empresas para reducir brechas económicas.
«De cierta forma es salvaje que alguien pueda tener tanto dinero como yo», manifestó Gates, vinculando esta reflexión con su decisión de donar. «Esta es la última parte de mi vida y soy un administrador de estos recursos. Debo asegurarme de que se gasten bien y lo antes posible. Veo estas cosas como urgentes», concluyó.
