El informe médico del Hospital Regional descartó causas naturales o accidentales en la muerte de Ángel López, de cuatro años, y constató lesiones compatibles con violencia física intensa. La madre y su pareja fueron detenidos y acusados de homicidio agravado.
El parte médico realizado por el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia sobre la muerte de Ángel López, de cuatro años, revela el estado en el que el menor ingresó a la guardia antes de su fallecimiento. El informe técnico constató la existencia de lesiones traumáticas en el cráneo, registró signos de agresiones reiteradas y descartó la posibilidad de un accidente doméstico o causas naturales.
El acta de ingreso al centro de salud confirmó que el niño llegó el sábado 5 de abril a las 8:36, transportado por una ambulancia del servicio 107, en estado inconsciente y con paro cardiorrespiratorio. El personal observó palidez generalizada y ausencia total de respuesta ante estímulos. Durante el traslado, se aplicaron maniobras de reanimación y se administraron medicamentos para estabilizar sus signos vitales.
El análisis forense determinó que las lesiones en la región craneal son compatibles con actos de violencia física de gran intensidad. Los especialistas encontraron más de veinte golpes en la cabeza, lo que invalidaría cualquier hipótesis de causa accidental.
Mariela Altamirano, madre del niño, y Maicol González, pareja de la mujer, fueron detenidos por la policía. La querella los acusa de homicidio agravado y abandono de persona seguido de muerte. Según el escrito judicial presentado por el abogado Roberto Castillo, la madre habría tenido conocimiento de las agresiones permanentes que González ejercía contra el niño y omitió alejarlo de ese ambiente de riesgo.
La acusación aportó declaraciones de cuatro testigos directos que relataron episodios de maltrato físico y escucharon gritos del niño el día del hecho. Castillo denunció que los sospechosos quemaron pruebas para entorpecer la investigación y advirtió sobre un presunto plan para escapar hacia la localidad de El Dorado, en Misiones.
Por su parte, la madre declaró su inocencia y sostuvo que no le hizo nada a su hijo. Relató que al levantarlo para ir al baño notaron que no respiraba, por lo que inició maniobras de RCP y llamó de inmediato a la ambulancia. «Nosotros no le hicimos nada», afirmó, y añadió que lo había alejado de personas con problemas de adicciones para que estuviera con ella.
